En un fin de semana, van dos ex funcionarios de Sinaloa detenidos en EU, acusados de narcotráfico en el gobierno de Rubén Rocha.
La ofensiva judicial del gobierno de Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios ligados al gobierno de Sinaloa comenzó a tomar forma.
Las acusaciones contra ex colaboradores del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, se enfocan por presuntamente colaborar con el Cártel de Sinaloa, y la facción de “Los Chapitos”.
Los ex funcionarios de Sinaloa que ya están detenidos en EU
El primero en quedar bajo custodia fue Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública estatal y general retirado del Ejército.
Gerardo Mérida, ex comandante de la XXV Zona Militar en Puebla, fue detenido en Arizona tras entregarse en la garita de Nogales.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusa de conspiración para tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de fuego.
Habría recibido sobornos mensuales superiores a 100 mil dólares para brindar protección e información a integrantes del Cártel de Sinaloa.
El segundo en entregarse fue Enrique Díaz Vega, ex secretario de Finanzas del gobierno sinaloense y ex aspirante de Morena a una diputación federal.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que fungía como enlace político entre funcionarios estatales y líderes criminales.
Las autoridades estadounidenses lo acusan de facilitar presunta protección política durante el proceso electoral de 2021 en Sinaloa.
¿Por qué acusan a ex funcionarios del gobierno de Sinaloa?
Las autoridades estadounidenses dieron a conocer desde finales de abril una acusación formal contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
Entre los acusados está el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el senador Enrique Inzunza Cázarez; el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; mandos de seguridad y funcionarios de procuración de justicia.
Los cargos incluyen conspiración para tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina hacia Estados Unidos, además de delitos relacionados con armas y delincuencia organizada.
Enrique Inzunza negó una posible negociación para entregarse a autoridades estadounidenses y aseguró permanecer en Sinaloa.
La acusación presentada por la DEA y fiscales federales estadounidenses ha provocado una crisis política y diplomática entre México y Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum dijo que no protegerá a funcionarios culpables, pero pidió pruebas contundentes, si no se trataría de un tema político.




